Mente con Ciencia Psicólogo Samuel Zapata Jurado, Magíster

Ejercicio · Conductual

Resolución de problemas en cinco pasos

Un método ordenado para pasar de darle vueltas a un problema a hacer algo con él: lo defines, generas opciones, eliges una, la pones en práctica y revisas el resultado.

  • Duración: 20 a 30 minutos
  • Frecuencia: Cuando un problema te esté dando vueltas

Qué es

Cuando estamos estresados o desanimados, los problemas se ven más grandes y confusos de lo que son, y es fácil quedarse dándoles vueltas sin avanzar. La resolución de problemas es una forma de convertir esa preocupación en un plan.

No promete soluciones perfectas, sino una manera ordenada de pensar: separar el problema en partes, ver más opciones de las que se nos ocurren al principio y elegir con criterio.

Paso a paso

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    Define el problema

    Descríbelo de forma concreta: qué pasa, cuándo y con quién. Separa lo que depende de ti de lo que no. «Estoy agotado» es muy amplio; «reviso correos del trabajo hasta las 10 de la noche» es un problema con el que se puede trabajar.

  2. 2

    Genera opciones

    Haz una lluvia de ideas sin juzgarlas todavía. Busca cantidad: incluso las ideas que parecen poco realistas pueden dar pie a otras mejores.

  3. 3

    Evalúa las opciones

    Para cada opción anota ventajas y desventajas, a corto y a largo plazo, y qué tan posible es llevarla a cabo.

  4. 4

    Elige y planea

    Escoge la opción o la combinación más prometedora y divídela en pasos concretos: qué harás, cuándo y qué necesitas.

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    Pon el plan en marcha y revisa

    Hazlo y, después de un tiempo acordado, evalúa el resultado. Si no funcionó como esperabas, vuelve al paso 3 y prueba otra opción.

Ejemplo: «Reviso correos del trabajo hasta las 10 de la noche»
OpciónVentajasDesventajas
Quitar las notificaciones del correo después de las 7 p. m.Fácil de hacer hoy mismo.Me puede dar ansiedad no saber si llegó algo.
Hablar con mi jefe sobre los tiempos de respuesta esperadosAclara lo que de verdad se espera de mí.Me da nervios la conversación.
Reservar 20 minutos a las 6 p. m. para dejar todo listoCierro el día con tranquilidad.Requiere constancia.

Consejos para que funcione

  • Si el problema es muy grande, divídelo en problemas más pequeños y empieza por uno.
  • La actitud cuenta: ver el problema como un reto que se puede abordar ayuda más que verlo como una amenaza.
  • No existe la opción perfecta; busca la mejor disponible con lo que sabes hoy.

Qué dice la ciencia

El modelo fue desarrollado por D'Zurilla y Nezu (2007), que mostraron que la forma en que enfrentamos los problemas influye en nuestro estrés y en nuestro estado de ánimo.

Un metaanálisis encontró que la terapia de resolución de problemas es eficaz para la depresión en adultos, con resultados comparables a otros tratamientos psicológicos (Cuijpers et al., 2018).

Referencias

  1. Cuijpers, P., de Wit, L., Kleiboer, A., Karyotaki, E., y Ebert, D. D. (2018). Problem-solving therapy for adult depression: An updated meta-analysis. European Psychiatry, 48, 27-37. https://doi.org/10.1016/j.eurpsy.2017.11.006
  2. D'Zurilla, T. J., y Nezu, A. M. (2007). Problem-solving therapy: A positive approach to clinical intervention (3.ª ed.). Springer.

Preguntas frecuentes

¿Qué hago si el problema no tiene solución?

Algunos problemas no se pueden resolver, como una pérdida o una situación que no depende de ti. En esos casos el objetivo cambia: manejar lo que sientes y aceptar lo que no se puede cambiar, algo que también se trabaja en terapia.

¿En qué se diferencia de preocuparse?

Preocuparse es darle vueltas al problema sin avanzar; resolver problemas es pensar con un orden que termina en una acción concreta.

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