Ejercicio · Relajación
Relajación muscular progresiva de Jacobson
Una técnica en la que tensas y sueltas, uno por uno, los grupos musculares del cuerpo para aprender a reconocer la tensión y a liberarla. Es útil para la ansiedad, el estrés y las dificultades para dormir.
Qué es
La relajación muscular progresiva fue desarrollada por el médico estadounidense Edmund Jacobson en la primera mitad del siglo XX. Su idea central es sencilla: la ansiedad y la tensión muscular van de la mano, y si aprendemos a relajar el cuerpo de forma deliberada, la activación emocional también tiende a bajar.
El ejercicio consiste en tensar un grupo de músculos durante unos segundos y luego soltarlo, prestando atención a la diferencia entre las dos sensaciones. Con la práctica, el cuerpo aprende a detectar la tensión antes de que se acumule y a liberarla con más facilidad.
Paso a paso
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1
Prepara el espacio
Busca un lugar tranquilo donde no te interrumpan. Siéntate en una silla con buen respaldo o acuéstate. Afloja la ropa ajustada y, si quieres, cierra los ojos.
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2
Respira para empezar
Haz tres respiraciones lentas, llevando el aire hacia el abdomen. No hace falta forzar nada; solo bajar el ritmo.
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3
Tensa el primer grupo
Empieza por la mano y el antebrazo dominantes: cierra el puño con fuerza moderada (sin llegar al dolor) durante unos 5 a 7 segundos. Nota cómo se siente la tensión.
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4
Suelta y observa
Abre la mano de golpe y deja el brazo flojo durante 20 a 30 segundos. Presta atención a la diferencia: el calor, el peso, la sensación de aflojar.
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5
Recorre el cuerpo
Repite tensar y soltar con cada grupo, en este orden: mano y antebrazo del otro lado, brazos (doblando el codo), frente (subiendo las cejas), ojos y mejillas (apretando los párpados), mandíbula (apretando los dientes), cuello, hombros (subiéndolos hacia las orejas), pecho y espalda, abdomen, muslos, pantorrillas (llevando las puntas de los pies hacia ti) y pies (encogiendo los dedos con suavidad).
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6
Cierra con calma
Quédate un minuto disfrutando la sensación de relajación en todo el cuerpo. Antes de levantarte, cuenta mentalmente de 5 a 1, mueve los dedos y estírate despacio.
Consejos para que funcione
- Practica cuando estés relativamente tranquilo. Así aprendes la habilidad y luego podrás usarla cuando la necesites.
- Hazlo a la misma hora cada día para convertirlo en hábito; muchas personas lo integran antes de dormir.
- No tienes que hacerlo perfecto. Si tu mente se va, regresa con amabilidad al grupo muscular en el que ibas.
- Con unas semanas de práctica podrás usar una versión corta, agrupando varias zonas a la vez, en 5 a 7 minutos.
Qué dice la ciencia
La versión que más se usa hoy en psicología clínica es la adaptación de Bernstein y Borkovec (1973), que redujo el procedimiento original de Jacobson a 16 grupos musculares y lo volvió más fácil de enseñar.
Una revisión sistemática con metaanálisis de Manzoni y colaboradores (2008), que reunió ensayos clínicos de diez años, encontró que el entrenamiento en relajación reduce de forma significativa la ansiedad. Por eso la relajación muscular progresiva se usa como parte de los tratamientos cognitivo-conductuales para la ansiedad, el estrés y el insomnio.
Una aclaración honesta: la relajación funciona mejor como una habilidad que se entrena con constancia que como un recurso de emergencia. Los primeros días puede sentirse poco efectiva; el beneficio suele aparecer con la práctica regular.
Referencias
- Bernstein, D. A., y Borkovec, T. D. (1973). Progressive relaxation training: A manual for the helping professions. Research Press.
- Jacobson, E. (1938). Progressive relaxation (2.ª ed.). University of Chicago Press.
- Manzoni, G. M., Pagnini, F., Castelnuovo, G., y Molinari, E. (2008). Relaxation training for anxiety: A ten-years systematic review with meta-analysis. BMC Psychiatry, 8, 41. https://doi.org/10.1186/1471-244X-8-41
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tarda en funcionar?
Muchas personas notan una sensación agradable desde la primera vez, pero el efecto más útil, poder relajarte rápido cuando lo necesitas, suele aparecer después de dos o tres semanas de práctica regular.
¿Sirve para dormir mejor?
Sí, es una de las técnicas que se usan dentro de los tratamientos psicológicos para el insomnio. Funciona mejor si la combinas con buenos hábitos de sueño.